El régimen especial de bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección, conocido como REBU, permite que determinados empresarios revendedores calculen el IVA sobre el margen obtenido en la venta y no sobre la totalidad del precio.
Su aplicación puede representar una diferencia importante en sectores dedicados a la reventa. Sin embargo, no basta con que el producto sea de segunda mano. En VAT & Green Tax analizamos operaciones sometidas al REBU y procedimientos de comprobación de IVA en los que resulta esencial determinar cómo se adquirió el bien, quién lo transmitió y qué documentación permite justificar el régimen aplicado.
¿Qué es el REBU y cuándo puede aplicarse?
El REBU está pensado para empresarios que adquieren determinados bienes para posteriormente revenderlos.
Puede aplicarse a entregas de:
- Bienes usados;
- Objetos de arte;
- Antigüedades;
- Objetos de colección.
Sin embargo, la naturaleza del producto es solo uno de los requisitos. Para aplicar el régimen debe analizarse también a quién se adquirió el bien.
Entre los supuestos más habituales se encuentran las adquisiciones realizadas a particulares y las compras realizadas a otros revendedores que ya aplicaron el régimen del margen.
También existen determinados supuestos de adquisición a otros empresarios en los que puede resultar aplicable.
Por el contrario, si el empresario adquiere el producto mediante una operación sometida al régimen general de IVA con derecho a deducción, no puede asumirse automáticamente que la posterior reventa puede acogerse al REBU.
¿Qué se considera un bien usado?
La normativa define los bienes usados como bienes muebles corporales de uso duradero que han sido utilizados anteriormente por un tercero y que pueden volver a utilizarse.
Este requisito puede parecer sencillo, pero en la práctica genera controversias.
Un producto no puede someterse al REBU exclusivamente porque se comercialice como segunda mano. Debe haber sido efectivamente utilizado.
La doctrina administrativa y los tribunales han analizado casos en los que bienes aparentemente usados o comercializados dentro de canales de segunda mano no reunían realmente los requisitos necesarios.
Por ello, resulta importante poder acreditar la verdadera naturaleza del bien.
Cómo se calcula el IVA en el REBU.
La característica principal del REBU es que el IVA no se calcula sobre el precio total de venta.
Con carácter general, se parte del margen obtenido en cada operación:
Margen = precio de venta – precio de compra
La cuota de IVA se encuentra incluida dentro de ese margen.
Por ejemplo, si un revendedor adquiere un bien por 10.000 euros y posteriormente lo vende por 13.000 euros, el cálculo del IVA bajo REBU se realiza tomando como referencia el margen de 3.000 euros.
Esto evita gravar nuevamente la totalidad del valor de determinados bienes que ya han sido objeto de consumo anteriormente.
Los gastos posteriores no siempre reducen el margen REBU.
Una cuestión importante es distinguir entre el precio de adquisición del bien y los gastos posteriores soportados para prepararlo para su venta.
Reparaciones, materiales, transporte o reacondicionamiento pueden formar parte del coste económico de la operación para la empresa, pero no necesariamente incrementan el precio de compra utilizado para calcular el margen del REBU.
El IVA soportado en estos servicios puede, por su parte, ser deducible cuando se cumplan las condiciones generales.
REBU en la compraventa de vehículos usados
Uno de los sectores donde el REBU tiene mayor relevancia práctica es la compraventa profesional de vehículos de segunda mano.
Un concesionario puede adquirir vehículos a particulares o a otros revendedores y posteriormente venderlos aplicando el régimen del margen cuando se cumplen los requisitos.
La situación se vuelve especialmente interesante cuando los vehículos se adquieren en Alemania, Bélgica, Francia, Países Bajos u otros Estados miembros.
En estos casos resulta fundamental determinar qué tratamiento de IVA aplicó el proveedor extranjero.
No todas las adquisiciones de vehículos usados realizadas en otro Estado miembro permiten aplicar posteriormente REBU en España.
La factura del proveedor, los contratos y la documentación de adquisición adquieren una importancia especial para acreditar la operación.
Facturación bajo el régimen especial de bienes usados.
Las facturas emitidas bajo REBU presentan particularidades importantes.
La cuota de IVA no se desglosa separadamente. El impuesto se encuentra incluido dentro del precio.
Además, debe incluirse la correspondiente referencia al régimen especial aplicado.
Cuando el revendedor compra el bien directamente a un particular también debe disponer del correspondiente documento de adquisición con los requisitos previstos en la normativa.
Una incorrecta documentación puede convertirse posteriormente en un problema probatorio aunque económicamente la operación cumpla los requisitos del régimen.
Procedimientos de inspección REBU IVA
La aplicación del REBU puede ser revisada por la Agencia Tributaria dentro de un procedimiento de comprobación o inspección.
En estos procedimientos, la discusión no suele limitarse al cálculo matemático del margen.
La cuestión esencial suele ser determinar si las operaciones cumplían realmente los requisitos para aplicar el régimen especial.
La Administración puede solicitar facturas, contratos, documentos de adquisición, información sobre proveedores, justificantes de pago, documentación contable y cualquier otro elemento que permita reconstruir la cadena de operaciones.
Cuando se trabaja con un elevado volumen de operaciones, un criterio incorrecto aplicado durante varios ejercicios puede generar regularizaciones significativas.
Además del IVA dejado de ingresar pueden existir intereses de demora y, dependiendo de las circunstancias, sanciones tributarias.
Revisar la aplicación del REBU antes de una inspección
Una empresa que aplica regularmente el régimen debería poder reconstruir fácilmente cada operación:
Compra → transmitente → régimen aplicado → documentación → precio de adquisición → venta → margen → factura → declaración de IVA.
En VAT & Green Tax contamos con experiencia en cuestiones técnicas de IVA y procedimientos tributarios, incluyendo el análisis de operaciones sometidas al REBU y la asistencia en comprobaciones realizadas por la Administración.
Una revisión preventiva permite detectar errores antes de una inspección y establecer criterios internos adecuados para futuras operaciones.
Cuando ya existe un procedimiento, resulta fundamental analizar la documentación disponible y determinar qué elementos permiten defender jurídicamente el tratamiento aplicado.
El REBU puede ofrecer una ventaja importante a los empresarios revendedores, pero únicamente cuando su aplicación está correcto.
Si resulta de vuestra utilidad podéis contactar con nuestros expertos a través del e-mail hola@vatgreentax.com
